La mediación familiar no sólo es una herramienta eficaz para solucionar conflictos que se presenten en la interacción familiar, sino ayuda a mejorar las relaciones humanas al interior de ella, pues intenta que cada uno de los miembros entienda al otro, sus sentimientos, sus intereses y su manera particular de mirar la vida.
La mediación es recomendable para resolver conflictos de diversa índole: Separación conyugal, relaciones padres e hijos, interacción entre abuelos y nietos, etc.